Con la llegada del ¿nuevo? Gobierno, llegan cosas nuevas y cosas que se mantienen. Veamos lo que nos parece.
- La subsecretaría de Lechería de la Nación se mantiene y aparentemente con la misma gente. Esto es bueno en tanto podemos pensar que algunos aires de cambio que se dieron en la lechería los últimos tiempos, como la liquidación única, los laboratorios de referencia y algunos avances en cuanto a la transparencia (no muchos en verdad) seguirían en la misma línea. No sería tan bueno en cuanto a que los datos aparecen mal y tarde y que cierta fuerza que debiera hacerse desde esta subsecretaría hacia otros sectores del gobierno - para mejor comprensión del sector - no es suficientemente enérgica.
- El Ministerio Nacional cambia. Es bueno en cuanto el anterior Ministro va al Congreso donde se debe escuchar y debatir cosas muy importantes - entre ellas la no muy clara Ley de Lechería- y al menos alguna vez nos escuchó y conoce por tanto nuestra problemática. Es malo en cuanto el nuevo no parece ser un entendido en la materia y por consiguiente, tendrá que aprender todo de nuevo.
- Los gobiernos de las Provincias lecheras han quedado en las manos de los mismos partidos e incluso en algunas de ellas de los mismos mandatarios. Cuando decimos que el problema de la lechería es histórico y sus actores son casi los mismos, cierta continuidad da conocimiento. Ciertos caprichos y “compromisos” -sobre todo con determinados subsectores de la lechería- pueden generar dificultades.
- La Secretaria de Comercio Interior cambia. Esto es principio podría ser bueno. El nuevo secretario responde a los mismos lineamientos de Moreno y este señor toma todavía más fuerza asumiendo algunos aspectos de la exportación y encima la AFIP. Esto, como “profundización del modelo” es, por decirlo con suavidad, al menos molesto.
- La “camporización” del modelo más que kirchnerización o peronización es preocupante. Tanto porque oír una sola campana siempre limita la inteligencia como por las formas poco académicas de procedimiento que los han caracterizado y que ya han generado desinteligencias en el propio gobierno como pudo verse en el conflicto de la policía de la Provincia de Buenos Aires.
- La propia Mesa Nacional de Productores Lecheros ha cambiado de autoridades. Lo bueno es que los que asumen son conocidos actores del sector desde hace tiempo y esto indica que, sin duda, conocen la problemática lechera con precisión. No siempre compartimos los mismos enfoques y esto es parte de la riqueza que debe permanecer en el terreno de las ideas cuando buscamos la mejor solución. Les proporcionaremos como siempre nuestros pareceres y esperamos como siempre convicción a la hora de decir con claridad -ante quien sea- los problemas que nos aquejan y respeto por las decisiones de la Mesa.
Como todo año que empieza, renovemos nuestra esperanza. Que los acontecimientos nos ayuden a disminuir la desconfianza inicial que nos caracteriza y que los aciertos de todos nos lleven hacia una forma más previsible de los aconteceres de nuestro quehacer. Felicidades para todos.
La Comisión Directiva |
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